30 de octubre de 2011

Agrupación de Trabajadores Marxista-Leninistas de Euskadi

En ocasiones, la principal fuente de información que disponemos para algunos grupos de izquierda revolucionaria activos durante la dictadura franquista es la propia policía política del régimen, a través de las notas de prensa emitidas en el momento de la desarticulación del grupo o de la caída de parte de su militancia. Evidentemente dicha información debe de ser analizada con bastantes reparos, tanto por el tono propagandístico y autolaudatorio de las mencionadas notas de prensa, como por errores involuntarios en los datos manejados por las fuerzas represivas. 

De la Agrupación de Trabajadores Marxista-Leninistas de Euskadi, la información más completa que he podido obtener es la nota de prensa emitida por la Jefatura Superior de Policía de Bilbao en el momento de desarticular el grupo en septiembre de 1972. La nota fue recogida por ABC y La Vanguardia el 20 de septiembre de 1972, ejemplares que pueden ser consultados en sus respectivas hemerotecas digitales. En el caso del ABC el día 23 de septiembre de 1972 se incluyó una fotografía con parte del material incautado al grupo: lástima la escasa calidad de la foto digitalizada que nos impide ver los detalles.

Al parecer este grupo, también conocido por el nombre de su publicación Herriko Batasuna (o Erriko Batasuna para la policía), surgiría de una escisión del Partido Comunista de España (marxista-leninista) en Bilbao en 1971 o 1972. De ideología maoísta, era de escasas dimensiones, dado que la detención de nueve personas parece haber supuesto la total desarticulación de grupo. La policía le acusa de haber intentando contactar con ETA para conseguir armas con las que realizar atracos a fin de obtener fondos con los que financiarse; lo que se parece deducirse de la nota es una actividad armada de baja intensidad, en la línea de lo propugnado por el PCE (m-l) en ese momento.

Tomando como base la información policial podemos ir casando más piezas, recogidas de aquí y allá. El periódico de la organización se denominaba, como he indicado, Herriko Batasuna, pero he sido incapaz de localizar en ningún archivo o biblioteca algún ejemplar. En una noticia recogida en La Vanguardia meses más tarde se refieren a él como "portavoz político de las Agrupaciones de Trabajadores Marxistas-Leninistas de Euskadi".

En base a la información contenida en el numero 2 de La Voz del Pueblo de ETA-Comunista (febrero 1974) se puede inferir con bastante seguridad que el grupo editaba también otra publicación Nuestra Lucha, con el lema de "¡¡Por un sindicato de clase, único y representativo!!" y con el subtítulo de "Boletín de información y orientación sindical". En la Sección de Prensa Política Clandestina del Depósito Digital de Documentos de la UAB, a la cual ya dedicamos una entrada, se pueden consultar tanto los números 2, 3 y 4 de Nuestra Lucha, datados entre abril y mayo de 1972 como el número de La Voz del Pueblo. En la Fundación Sancho el Sabio de Vitoria-Gasteiz disponen del número 5 de Nuestra Lucha, que no he podido consultar. 

Nuestra Lucha es representativa de un determinado tipo de publicación editado por los grupos de izquierda revolucionaria durante el franquismo. Junto con el órgano del grupo, muchas veces se editaba otra revista con un lenguaje más accesible y menos teórico, sin firma explícita: se presentaba como una publicación unitaria, destinada a movilizar las masas, pero las directrices de la publicación eran señaladas rígidamente por la organización que estaba detrás y en cuyo aparato de propaganda se producía.


Finalmente a través de diversas publicaciones clandestinas conocemos muestras de solidaridad con los detenidos en septiembre de 1972, estando previsto para febrero de 1974 el juicio contra los siete miembros del grupo que continuaban en prisión y para los que el fiscal pedía 181 años de cárcel. Desconocemos el resultado del juicio. De igual forma, parte del contenido de la entrada tiene un componente deductivo, así que, como siempre, estaría encantado de recibir información suplementaria sobre esta organización y sus peripecias, así como la corrección de cualquier error que se haya deslizado.

9 de octubre de 2011

Autobiografías militantes

En una de nuestras primeras entradas nos referíamos a la futura publicación de las memorias del ex-militante del PCE (m-l) Lorenzo Peña. Pues bien, dicha obra ya lleva unos cuantos meses en el mercado, con el título de ¡Abajo la oligarquía! ¡Muera el imperialismo yanqui! Anhelos y decepciones de un antifascista revolucionario. Si no lo encuentras en librerías, puedes comprarlo por 25 euros en Muñoz Moya Editores.
 


Quizá por el ritmo vital de una generación, cada vez es más frecuente que militantes de las organizaciones de izquierda revolucionaria de los años sesenta y setenta publiquen libros de memorias centrados en su actividad política. Hace muy poco se ha publicado FRAP: Una temporada en España, de otro miembro de primera hora del PCE (m-l), Riccardo Gualino. Lo comentaremos en cuanto lo leamos.

Aprovecho para recordar otros dos libros de interés. Memorias de un bolchevique andaluz, fue publicado por El Viejo Topo en 2002 y es la autobiografía de Pepe Gutiérrez-Álvarez, ex-militante de Acción Comunista, Liga Comunista, Liga Comunista Revolucionaria, etc. Permanece en activo en Revolta Global y también en internet, donde son frecuentes sus artículos en Kaos en la red,  interesantes desde el punto de vista cultural pero también histórico. Sin ir más lejos en fechas recientes ha escrito sobre Juan Colomar (con mucho más conocimiento de causa que nosotros, dada su relación política con él durante la lucha antifranquista) y Jordi Dauder, el actor fallecido a mediados de septiembre, militante trotskista desde los años sesenta.


Memoria antifascista es la autobiografía del militante del PCE (r) y de los GRAPO Francisco Brotons y fue publicada por Kalegorria también en el año 2002, al poco de salir de prisión tras pasar 25 años encarcelado.



6 de octubre de 2011

Organizaciones prosoviéticas


A partir de 1976 y sobre todo en 1977, con la celebración de las primeras elecciones generales tras la dictadura, salen a la superficie tres organizaciones que podríamos considerar "prosoviéticas": el Partido Comunista de los Trabajadores (PCT), el Partido Comunista de España (VIII-IX Congresos) (PCE (VIII-IX) y el Partido Comunista Obrero Español (PCOE). Mientras que estas dos últimas fueron creadas por dirigentes del PCE descontentos con el alejamiento del partido comunista oficial respecto a la ortodoxia representada por la URSS (Enrique Líster en el caso del PCOE, Eduardo García y Agustín Gómez en el caso del PCE(VIII-IX)), la historia del PCT es distinta: surge a partir de 1973, como un movimiento desde la base, de oposición a la falta de democracia interna en la preparación del VIII Congreso del PCE, adoptando el nombre de Oposición de Izquierda del PCE (OPI), que se modifica al de PCT en la primavera de 1977.
  
Esta entrada va a estar dirigida a las relaciones entre ellas, dado que los contactos que mantuvieron en pos de una unificación fueron permanentes, terminando siempre en fracaso hasta que en 1984 se forme el Partido Comunista (PC) (posteriormente Partido Comunista de los Pueblos de España, PCPE), con el aporte adicional de diversas tendencias disgregadas del PCE a partir de 1977 y bajo el liderazgo de Ignacio Gallego.

Ya en 1976 se celebraron diversas reuniones para la convergencia entre la OPI y el PCOE, llegando incluso a anunciarse su unificación. Como muestra de este fallido proceso de acercamiento, tenemos este curioso calendario-tríptico que conmemora el V Aniversario de la Assamblea de Catalunya, por lo que cabe ser datado en noviembre de 1976.




Tras esta experiencia, posteriormente el PCT participó en varias de las coaliciones estructuradas en torno al MC para las elecciones de 1977: Euskadiko Ezkerra en el País Vasco, Candidatura de Unidad Popular en Madrid, Candidatura Unitaria de Izquierda Regionalista en Valladolid, Bloque Andaluz de Izquierdas en Málaga, así como en Unidad Regionalista en Asturias. Por su parte, el PCOE y el PCE (VIII-IX) optaron en estas elecciones por la abstención, aunque en Asturias y como excepción, el PCE (VIII-IX) apoyó igualmente la candidatura de Unidad Regionalista.

En el año 1979 se produce un acercamiento entre el PCT y el PCE (VIII-IX) que les lleva a presentarse a las elecciones generales de ese año en coalición, con el nombre de Candidaturas de Unidad Comunista, al igual que en las municipales de ese mismo año y en las catalanas y vascas de 1980. Esta vía de acercamiento culmina con la unificación en un solo partido, el Partido Comunista de España Unificado (PCEU), en un congreso celebrado el 2 de mayo de 1980.




La armonía en el seno del PCEU fue breve, produciéndose ya en 1981 un desgajamiento que se corresponderá a grandes líneas con las dos partidos preexistentes, aunque hubo militantes e incluso dirigentes que cambiaron de rumbo. Durante algunos meses hubo dos PCEU y dos versiones de Mundo Obrero y Comunista, su órgano de prensa. El conformado mayoritariamente por ex-militantes del PCEU pervivió hasta la unificación de 1984, mientras que el ex-PCT acabaría integrándose en órganos de coordinación con militantes de las escisiones del PCE posteriores a 1979 (como el Movimiento de Reunificación y Unificación del Partido Comunista).

En 1983 es palpable un acercamiento entre el PCOE y el PCEU ex-PCE (VIII-IX), visible en las candidaturas conjuntas presentadas para las elecciones autonómicas de ese año. Ya existía un precedente de relación entre el PCOE y el PCE (VIII-IX), posiblemente datado en 1978. ¿Se llegó a celebrar la conferencia nacional contra el eurorevisionismo? Pese a que llegué a ver carteles pegados idénticos a la pegatina reproducida (vivo en el barrio de Las Delicias de Zaragoza, donde se localizó la fugaz sede local del PCOE), tengo mis dudas sobre la celebración de este evento. Para mayor confusión, la pegatina ha circulado mucho con distintos recortes, empezando por la aparición conjunta de los logotipos de ambos partidos.


 Finalmente el año 1984 vio el surgimiento del PC, un partido prosoviético de una cierta entidad, con un partido hermano en Catalunya, el Partit dels Comunistes de Catalunya (PCC), que controlaba en gran medida CCOO en su ámbito territorial, y con el apoyo económico de los países del este. No obstante, ni siquiera en aquel momento la unificación fue completa: se quedaron fuera el PCOE, al igual que parte de los antiguos dirigentes de OPI-PCT.



Tengo que aclarar que me hubiera gustado haber tratado los desgajamientos prosoviéticos producidos en el PCE a partir de 1977, pero lo cierto es que  carezco de la información precisa para aclarar la sucesión de siglas que fueron vistas esos años. Agradeceré mucho a quien pueda aportar información o documentos, así como despejar las dudas o los errores de todo el texto.